s vacaciones en crucero se han convertido en una de las opciones más divertidas, eficientes, diversificadas y económicas para gozar del tiempo libre. En el caso de las rutas de Europa, se agrega a las ventajas el dormir fuera de los hoteles con precios en euros.

Son verdaderas ciudades flotantes. Ni siquiera se puede decir que sean hoteles sobre el agua. Porque hay hoteles de gran categoría que no cuentan con las facilidades y comodidades que tienen los cruceros. Complejos deportivos, teatros, spas y centros de belleza, casinos, espectáculos en vivo, piscinas temáticas, paseos de compras, verdaderos departamentos con vista al mar con dimensiones que no tienen muchas casas en tierra, esparcimiento especial para niños y adolescentes, componen una sinfonía de prestaciones que pocas opciones competidoras pueden reunir en un solo lugar.

El crucero comprende también una filosofía de vida. Allí se puede estar solo, en compañía de muy pocos o siendo parte de una enorme fiesta. Todo depende de la voluntad de cada uno. Es la filosofía de la libertad en el uso del tiempo libre.
La enorme fortaleza mostrada por el euro, la moneda única de la Unión Europea, ha hecho, además, que el crucero sea una opción muy conveniente para las rutas al Viejo Continente. Todos ellos se cotizan en dólares y reúnen bajo una sola tarifa, el alojamiento, las comidas, la diversión y hasta las propinas.
Para las familias, los barcos entregan soluciones para los chicos y los siempre complicados adolescentes, esos hombrecitos y mujercitas que ya no son chicos pero que aun no comparten ni disfrutan los placeres de los adultos. Un abanico de posibilidades para ellos les permite disfrutar al tiempo que los padres también pueden gozar de su tiempo sin culpa.

La diversidad de los itinerarios y de los puertos de toque (‘ports of call‘) hace que uno pueda conocer culturas, sabores y costumbres de diversos pueblos que reciben a estos barcos por una o dos noches. Muchas compañías combinan los servicios de los cruceros con excursiones en tierra lo que permite aprovechar al máximo de lo mejor de los dos mundos.
La única amenaza de la que el viajero debería cuidarse es no querer hacer todo de golpe, ni ‘comerse‘ el barco en 48 horas. Son tantas las alternativas en materia deportiva, de esparcimiento, de gastronomía, de mantenimiento del cuerpo, de diversión, que uno, efectivamente, puede caer en la tentación de querer hacer todo junto, creyendo que algo puede escapársele de las manos si no lo hace a tiempo. Por eso hay que tomar todas esas alternativas como eso: opciones para elegir cuál es la que más nos complace sin sentirnos obligados a querer cumplir con todas. Hay lugar para todos los gustos y, como en las ciudades, en donde uno no prueba absolutamente todas las posibilidades ofrecidas, aquí también la elección de lo mejor para cada uno, ayuda al goce de las vacaciones.
La vida social está a la orden del día. Pero también es opcional. Uno puede participar de todo. O de nada, si prefiere estar solo. Puede practicar su swing de golf o su putter y hacerlo en una rueda de amigos o contra sí mismo, como lo haría en una cancha en tierra.

Puede elegir comer con los suyos solamente o hacer amigos nuevos y compartir anécdotas y experiencias con otros pasajeros. Hoy la mayoría de las líneas ha dejado atrás aquellos esquemas rígidos en materia de horario de comidas, de lugares para comer y de mesas donde sentarse, para pasar a tener esquemas muy elásticos que prácticamente han convertido el comer en el barco en una experiencia similar a la de salir a cenar afuera en el lugar en el que uno vive o de elegir un lugar para comer en el destino de vacaciones en tierra.
A partir de ahora los invitamos a abordar los cruceros de las compañías más importantes del mundo. Hemos elegido, por los motivos económicos que explicamos antes y por la época del año, las rutas europeas para llevarlos en este viaje imaginario que usted puede convertir en realidad en cualquier momento. Pero también encontrará referencias generales y aportes iniciales de otros itinerarios que seguramente nos darán material para volver sobre los barcos en un futuro próximo. Pero ahora arme su valija mental, sienta ese perfume salado del mar, la brisa que comienza a acariciarle la cara, el sol que broncea su piel y piense que el tiempo libre en un crucero puede estar mucho más cerca de lo que imagina. Aquí encontrará las mejores opciones para que, como siempre, la imaginación se convierta en el mejor combustible de la realidad.
Carlos Mira
El Cronista – Buenos Aires







Gente
Estoy de acuerdo con la nota de cruceros, son vacaciones inolvidables y muy recomendadas para las familias. Los Cruceros desde el puerto de Buenos Aires son muy comodos y tienen un precio muy bueno comprando con anticipacion. Tanto Costa Cruceros como MSC Cruceros son navieras de excelente calidad en lo que respecta al precio/producto. Sin duda los cruceros estan a la alcanze de la mano de todos.
Saludos
Gerardo Ducau
Internautas, comparto los comentarios de Gerardo,con la posibiliad de comenzar un viaje desde el puerto de Buenos Aires, las vacaciones se hacen mas fáciles y sin tantos trastornos para los que viajamos con chcos. Muy buena decisión de MSC Cruceros y de Costa Cruceros en proponernos mas salidas para este verano.
Tenia la idea de que un crucero era exclusivo para gente mayor y que no habia mucho que hacer despues de un par de dias. Hasta que tuve la suerte de conocer y estar en el Costa Victoria.
Uno nunca termina de recorrer y de realizar todas las actividades. Lo mejor el Jacuzzi y el Spa!!!