Archive for » April 21st, 2007«

Peru con ojos europeos

Mail de mi amiga italiana desde el Perú:
”No te imaginas que país es el Perú…quiero vivir aquí….el trato que
he recibido…las cosas que he visto, nunca podré olvidarme de esto….
PRIMER DIA: he ido a la ciudad de Cuzco, parece otro mundo…la
civilización (como la llamamos nosotros) a llegado pero parece que
algunas personas no se han enterado…la mita de la popolacion parece tener costumbres europeas pero la otra mita aun vive como las generaciones pasada…de hecho algunos todavía no hablan español….al llegar a el aeropuerto me para una señora y me ofrece ser mi guía en estos días, estoy bastante enferma así que acepto con gusto que por algunos días alguien me cuide un poco en mi viaje….me consigue un hotel súper barato y me da una cita para el día después a la 5 de la
mañana….el resto del día me lo paso en la cama tentando recuperar un
poco de salud.
SEGUNDO DIA: hoy voy a visitar Machu Picchu….el tren sale a la 6 de la
mañana y son 4 horas de viaje…el paisaje es increíble…parece el
tren del fin del mundo….no Ushuaia….
llegamos a la ciudad de aguas calientes donde nos esperan colletivos
para subir hasta Machu Picchu….¿como puede ser que exista algo así y
que aun se conserve tan bien? la impresión que tengo es que estos incas
eran un poco locos….que idea construir una ciudad en esta parte del
mundo ¿no hubiera sido mejor en una playa con samba y caipiriña? No te
preocupes estoy de broma….es un encanto…no se hacían faltar nada y
mas la guía empieza a explicar y mas se entiende el porque de esta
locura….es todo muy bonito pero como diría alguien….lastima la
gente…hay demasiado turista…ay, como no soporto a estos
turistas…ha, ha….
no tenimos mucho tiempo a disposición y casi es la hora para tomar el
camino de vuelta….volvemos a la ciudad y aprovecho para comprar
artesanía…de allí otras 4 hora de viaje
TERCER DIA: fui a visitar el valle sagrado….la architectura es muy
parecida a la de Machu Picchu pero aquí aun vive gente….la artesanía
que tienen es impresionante…la cosa que me gusta es que no son muy
pesados en que les compres….la economía de este país parece ser buena
pero la gente vive muy simplemente sin hacerse problemas inútiles…
esta es mi impresión….de regreso conozco una chica italiana y vamos
a cenar…comemos pizza….dos italianas comiendo pizza en Perú?
boh?……..que globalizado está este mundo….no?
El próximo par de días será solo de viaje…he regresado a lima y esta tarde tengo el colletivo para Quito…32 horas….. Chau”.

TANO

Navidad en Buenos Aire

Una querida amiga italiana viaja mucho por el mundo, y para un fin de año, durante uno de sus periplos a bordo de un crucero por el Caribe, me preguntó vía mail cómo se pasaba la Navidad en Buenos Aires.

No sé si fue desde la envidia, la amargura, o (como correspondería) desde la sinceridad, ésta fue mi respuesta:

En Buenos Aires la navidad se la pasa de la manera más pedorra.
Hay un montón de energúmenos en circulación que no diferencian la navidad del año nuevo ni del carnaval. La cuestión es hacer ruido y emborracharse. Ah, y comprarle regalos a los chicos en nombre de Papá Noel –o Santa Claus, según los más snobs-.

La cuestión es que los ateos, que sabemos más de historia, porque hemos leído y estudiado sobre el cristianismo y la religión, nos hacemos malasangre por una recua de burros que no diferencian una fiesta religiosa de una celebración pagana. El tema es, como dije antes, ponerse en pedo y después contarlo como si fuera una gracia o una hazaña, pero del nacimiento del Hijo de Dios, ni noticias.
En el hospital de quemados al otro día se hacen notas periodísticas para ver cuántos boludos se quemaron con pirotecnia, y en el hospital de ojos lo mismo sobre los otros boludos que se lastimaron con corchos de sidra o champán, según su nivel de miseria económica y torpeza para abrir una botella.
El único consuelo que me queda es la inocencia de mi nieto que le escribió en mi presencia una carta a Papá Noel, donde le pide “un cameón con lus y un pez pero que no se muera tan rápido (tuvo de mascota un pececito que se le murió), y mucha suerte para vos”, y le dibujó unos corazoncitos.

Mientras hay nietos hay esperanza (digo yo).

TANO

Sudamerica es muy linda, lástima alguna gente

Mi amiga italiana estaba dando una vuelta por Sudamérica. Ya había recorrido la Patagonia y parte de Chile. En sus mails me contaba sobre lo maravilloso que le resultaba el paisaje, mucho más de lo que esperaba, pero que estaba muy desilusionada con alguna gente que había conocido.

Yo traté de neutralizar su angustia de esta manera:

Noto cierto escepticismo en alguna parte de tus escritos, producto de las desilusiones que me contás que sufrís.
Uno muchas veces tiene idealizadas las cosas, y pone en un lugar o en un paisaje el convencimiento de que todo tiene que ser hermoso como ese paisaje.
Pero como en un viejo chiste en que a un tipo que había viajado por la Cordillera le preguntaban cómo era, el tipo decía “sí, todo muy lindo, lástima las montañas” (Un poco absurdo, ¿no?). Bueno, en tu caso la respuesta sería: “…lástima la gente”.
Es así, la humanidad es maravillosa, lástima la gente.
Todo es muy lindo, Tierra del Fuego, Calafate, El Bolsón, Bariloche. Pero en todos lados habrás observado restos de comida, botellas plásticas, envases de golosinas o cigarrillos, todo tirado por ahí.
Esa es la gente. No se les puede dar un planeta nuevo que enseguida lo estropean.
Otro “chiste”. Susanita, la amiga de Mafalda (creo que no hacen falta aclaraciones sobre quienes son estos personajes), ve un graffiti en una pared: “El pueblo al poder” -dice-, y ella comenta: “¿Para qué? ¿Para que el poder quede lleno de cáscaras de naranja y manchas de sándwiches de chorizo?”. Es doloroso para un corazón socialista admitir estas cosas, pero…
Pero ¡¡¡Animo!!! Estamos vivos. Y que yo sea un poco escéptico está bien para mi edad. Pero una “nena” como vos tiene la posibilidad y la obligación de ser optimista y pelearla para que la humanidad (o alguna pequeña parte) se enderece y haga las cosas bien.

TANO

Tierra del fuego, ushuaia

Tierra del Fuego, un paraíso visto con hambre de soldado

“Para disfrutar la comida de un general hay que tener el hambre de un soldado”.

Esta afirmación me la hizo un viejo amigo, y vale para aquellos que hicieron la colimba, el tristemente célebre Servicio Militar Obligatorio, ya derogado en la Argentina.

El hambre del soldado, así como el sueño permanente eran características distintivas de aquellos muchachos.

Yo estuve en la Marina, pero lejos de los barcos, en infantería, y un día tuve la suerte de ligar, junto con otros dos compañeros, un viaje a Tierra del Fuego. Lugar maravilloso si los hay, que con hambre de soldado y tierna juventud ávida de nuevas experiencias, te llena los ojos de montañas nevadas, bosques frondosos y lagos cristalinos. Sin olvidarse del mar que lame sus costas frías.

Hasta la ciudad de Río Grande en avión, luego travesía por tierra hasta Ushuaia. Así era el plan. La época era plena primavera, y no se presentaron dificultades para cumplirlo.

La cría de ovejas es una de las actividades más importantes de la isla, y en esa época en los prados pastaban –literalmente- un mar de estos animales con sus corderitos recién nacidos a ambos lados de nuestro camino inicial, la Ruta Nacional Nº 3.

Luego, el ascenso a la montaña, donde aparece Tolhuin, una pequeña y pintoresca comunidad; después, bordear el imponente Lago Fagnano, donde desaguan numerosos ríos de fantástico recorrido; finalmente, Laguna Escondida, y el descenso hasta la ciudad “más austral del mundo”, al borde del Canal de Beagle, a su vez puerta de los Canales Fueguinos, clásica y también maravillosa experiencia con rumbo a Chile.

Hoy estos lugares son cada vez más visitados por numerosos cruceros internacionales, y muy apreciados por los viajeros de todas las nacionalidades.

Los tres soldados la pasamos bastante bien. Eran épocas calmas y distendidas. Además la misión era muy simple: formábamos parte de una comitiva de militares argentinos anfitriones de un grupo de colegas extranjeros, a quienes había que mostrarles nuestras bases en la Patagonia.

-Adivinen quiénes eran los maleteros del grupo-.

BARRET

Primera visita a un crucero. (MSC Sinfonia)

MSC Sinfonía, Puerto de Buenos Aires, diciembre de 2006.

Un crucero es algo grande. Es grande como un edificio. Al fin de cuentas es un barco, y un barco es una cosa grande como un edificio. Amabilidad: es la primera sensación en el trato que se recibe. Todo el mundo es amable y está sonriente. O por lo menos correcto. No parece posible que haya tanta amabilidad toda junta. Se ve que es una cuestión de profesión.

Y ¡qué limpito!, diría la madre de Pablo, mi amigo de la infancia.

Es verdad, todo está limpio, reluciente y parece nuevo.

- Pero esto parece un hotel…-le comentó mi amigo a otro amigo que iba con él-

-Y claro –le contestó éste, que entendía algo más- Es un hotel. Y de categoría.

Mientras tanto la chica que hacía de guía de la visita se esforzaba por mostrar los diferentes lugares del barco y sus mejores atractivos.

- Esta parte parece un shopping –descubrió esta vez mi amigo.

- Prácticamente lo es- fue esta vez el comentario- Tenés free-shop, patios de comidas, cine, teatro, entretenimiento para chicos. El teatro, por ejemplo, no tiene nada que envidiarles a los mejores y más amplios de la calle Corrientes.

- Claaaro…-le cayó la ficha a mi amigo- Esto es un hotel de cinco estrellas, con todo lo que tiene un hotel: restaurant, bares, disco, piscina, solarium, gimnasio, más entretenimiento organizado, más la navegación que te lleva de un puerto a otro…

- Seguí que vás bien.-le dijeron.

-…Entonces no necesitas ir de un hotel a otro en cada ciudad que visitas. El hotel va con vos. En cada puerto te bajás del barco con lo puesto y podés hacer alguna excursión…

- Parecés un agente de viajes –fue esta vez el comentario risueño.

A esa altura del recorrido, el razonamiento en voz alta de mi amigo era seguido con atención hasta por la chica que guiaba la visita, que lo miraba sonriente. Después los invitaron a un cóctel, muy bien servido, con bocadillos muy bien preparados y presentados, y bebidas y refrescos de calidad, atendido por camareros de diversas nacionalidades –muy amables y sonrientes, para variar-.

Finalmente, les entregaron un diploma que certificaba que habían sido huéspedes del barco, unos folletos con los futuros itinerarios, y los acompañaron hasta la salida. El puerto de Buenos Aires los devolvió a nuestra precaria realidad. Su aspecto y organización dejan mucho que desear… Pero esa es historia para otro comentario.

CASTI

Category: CRUCEROS  3 Comments